Mostrando entradas con la etiqueta Messi. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Messi. Mostrar todas las entradas

viernes, 30 de noviembre de 2012

La Gala del Barça

Messi, Iniesta y Ronaldo. Eric Gaillard (Reuters)

Una de las enseñanzas que ha dado el Barça al mundo es que no sólo importa ganar, sino que es mucho más importante la forma en que se logran los triunfos.  Lo que se admira del equipo azulgrana son los valores que muestra, el respeto al adversario, la solidaridad en el esfuerzo y, sobre todo, su capacidad de superación tras los éxitos. La Gala de la FIFA reconocerá otra vez todo ese compromiso, aunque los premios sean individuales y los honores se los lleven Messi, Iniesta y Guardiola. Los tres han vuelto a ser nominados por todos los éxitos del grupo, que tendrá, además, hasta 10 de sus jugadores entre los aspirantes a entrar en el Equipo del Año. Es un reconocimiento unánime a la filosofía marcada por el Barça para forjar jugadores en la cantera y, especialmente, a la ambición para crear este ciclo triunfal.

Tampoco hay dudas sobre la superioridad de Messi, que apunta a ganador para romper todos los récords y ser el primer futbolista en conquistar cuatro Balones de Oro consecutivos. Por sexta vez, el  ‘10’ del Barça figura en la lista de los tres mejores del año --junto a Cristiano Ronaldo e Iniesta--, recompensa a una temporada espléndida y difícil de mejorar. Con su incomparable alma competitiva, Leo ha vuelto a aumentar partido a partido sus desafíos:  ha sido Bota de Oro en el 2012 y está a solo tres goles de los 85 que marcó como techo, en  una sola temporada,  el alemán Gerd Muller.  Sus méritos merecen toda clase de elogios y los ha resumido descriptivamente el brasileño Ronaldo Nazário: “Messi está un peldaño más arriba que los demás”.  Más reveladora aún es la admiración que despierta en excompañeros como Etoo:  “Hace cosas que  nadie ha hecho nunca y nos hace soñar a todos”.

Iniesta y Messi celebran un gol con el Barça. AFP
Además de sus méritos en el campo y sus genialidades con el balón, lo que se valora de Messi es su singularidad. Como los buenos líderes, Leo va por la vida sin intención de serlo. Y su humildad y sencillez también se volverán a aplaudir en Zúrich, tanto como las de  Iniesta, que merece igualmente el premio por su contribución al espectáculo y por ayudar a Messi a ser el mejor jugador del mundo. Estar entre los finalistas de la FIFA es ya un gran éxito, pero, además, las estrellas del Barça se llevarán otro trofeo más especial,  el aplauso a la ejemplaridad de su labor colectiva. El mundo del fútbol se rinde a esa obra coral que enseña que con unidad, confianza y sacrificio todo se puede conseguir.

Publicado en www.diariogol.com 

viernes, 16 de noviembre de 2012

Iniesta alza la voz


Cuando habla en los estadios, como  lo volvió a hacer con la camiseta de España en Panamá, Andrés Iniesta es la elegancia del fútbol, talento puro en el campo y discreción fuera de él. Lo que más gusta a los técnicos es su carácter disciplinado y su capacidad para asimilar todas las situaciones. No suele quejarse. Sólo muy de vez en cuando, eleva su voz para hacerse oír sin el balón y cuando eso ocurre es síntoma de algún problema. Iniesta ha querido ahora lanzar un mensaje sobre sus reiteradas suplencias en la Liga. Ha venido a recalcar que no es “normal” que Tito Vilanova le deje tantas veces seguidas en la suplencia. Si el motivo lo han provocado los cuidados y la recuperación de su reciente lesión, parece que no se lo han aclarado.

Más que una queja, lo que ha hecho Iniesta es marcar la raya y defender su ascendencia en la plantilla y su peso en el equipo titular del Barça, al mismo nivel que los Messi, Xavi o Puyol. Nadie en el Barça cuestiona su jerarquía, y tampoco lo ha hecho Vilanova, pero la competencia en el mediocampo azulgrana ha crecido desde la llegada de Cesc Fábregas y el técnico aún no ha dado con la fórmula mágica. La gestión de ese rompecabezas, con la alternancia de los sistemas 4-3-3 y 3-4-3, todavía sigue siendo una de las asignaturas pendientes por parte del sucesor de Guardiola.  El encaje de cuatro centrocampistas, con Cesc e Iniesta al lado de Xavi y Busquets, está provocando fisuras defensivas que han justificado los cambios en las alineaciones para disgusto de los propios jugadores. Primero se lamentó Cesc y ahora lo ha hecho Iniesta, suplente en cuatro partidos.

Cesc  ha jugado todos los encuentros en la Liga y su rendimiento, creando espacios para Messi, ha ido claramente al alza y en beneficio del equipo, pero en cada ocasión que ha coincidido con Iniesta los destellos de calidad no han ocultado las dudas sobre un rendimiento inestable.  Tampoco el ‘8’ del Barça despunta a su más alto nivel cuando le obligan a jugar como extremo. Es la actual disyuntiva por la que transitan Vilanova y el Barça, un proceso de evolución en el que se juntan la elevada competitivad que tiene la plantilla, la obsesión del técnico por recuperar a jugadores con el ánimo bajo y la búsqueda de diferentes sistemas que puedan hacer frente a las estrategias defensivas de los rivales. Todo junto ha propiciado la rotación en las alineaciones.

 Si la verdadera medida del liderazgo es la influencia,  Iniesta es difícilmente reemplazable. Nadie le iguala en su su capacidad para elevar el listón del Barça, y desde esa certeza muestra ahora su contrariedad por jugar algo menos de lo que quisiera. Pide  explicaciones de Vilanova, que quizá el técnico no ha querido o no ha sabido darle. Parece un gesto simple, que bastaría para no aumentar el problema.

Publicao en www.diariogol.com

sábado, 27 de octubre de 2012

Vilanova, un 'antilobbies'

Ir por libre siempre tiene sus riesgos, y mucho más en el Barça. Lo está descubriendo Tito Vilanova, cuya manera de actuar a su aire en su primer año como entrenador, tras ser corresponsable de los éxitos del equipo de Guardiola, no goza de la unanimidad ni del reconocimiento que merecen los brillantes resultados del equipo: líder en la Liga y en la Champions, con siete victorias y un empate. Son números excelentes que avalan su trabajo en el complicado año post-Guardiola, pero hay un entorno desafecto y cierta prensa que cerró filas con el anterior entrenador que no digiere nada bien el menor carisma del sustituto, sus cambios en el modelo, ni la positiva búsqueda de un estilo propio.


Vilanova quiere construir su marca personal en el Barça, y es bien lícito que lo haga. Está intentando dejar atrás el pasado, huye de las ideas prefijadas y hasta prescinde de cualquier aprobación de los ‘lobbies’ periodísticos. Tito destaca por su confianza, por tener las ideas claras e imponer sentido común a la mayoría de sus decisiones. Su fórmula sólo persigue crear nuevas alternativas para que el Barça pueda seguir ganando y, aunque los retoques exigen tiempo, lo está consiguiendo gracias a la mentalización de sus jugadores y el respeto que le tienen.

Paradigma de esa revolución ha sido Cesc, la gran aportación de Vilanova para evolucionar el juego de ataque. Hasta que el delantero de Arenys no ha logrado adornar sus grandes condiciones con la rotundidad de los goles, Cesc ha sido duramente incomprendido en el Camp Nou. Cierto estado de opinión le censura la anarquía e improvisación de su estilo de juego, que rompe con el juego de posición mecanizado por Guardiola. Hasta que la realidad, cruda y sencilla, se ha impuesto con argumentos: Cesc ha hecho mucho mejor a Messi. Y eso lo sabía Tito Vilanova, el primer entrenador que los alineó juntos como cadetes y que conocía el ilimitado potencial de reunirlos en una nueva variante de ataque.

La evolución del Barça incide en aumentar la verticalidad sin perder el control. Y en eso está hoy Vilanova, que por el camino –por los 11 goles en contra y el percance de las lesiones- ya está descubriendo el complejo entorno del Barça. Uno diría, por la incomodidad con que ya afronta algunas ruedas de prensa, que no le está sentando nada bien que a los irreprochables números del Barça se le estén buscando permanentemente los puntos negros. Igual se le cuestiona la alineación de Cesc como falso nueve, que los fallos de Valdés, el fichaje de Song o que haya tardado en hacer debutar al joven Bartra en un momento de tantas lesiones fortuitas.

Por resultados, efectividad y ambición de la plantilla es injusto que, pese a mantener la jerarquía y seguir compitiendo bien, a Tito le persiga el permanente recuerdo de Guardiola. Lo sorprendente, a la vista de su discreta personalidad, es que el nuevo entrenador encaje todos los desafíos. Si el carácter de los entrenadores se mide por sus decisiones, la valentía de Tito habla muy bien de su seguridad. Se siente cómodo a contracorriente. Y sabe que, sin ignorar la fuerza de la prensa, sólo necesita a los jugadores, que los tiene de su lado.

Publicado en www.diariogol.com

sábado, 20 de octubre de 2012

La madurez de Messi

Toda Argentina aclama, por fin a Messi, tras sus dos últimas victorias con la ‘albiceleste’, y es una novedad muy esperada, el peldaño que le faltaba por subir al mejor jugador del mundo. Hay algunas claves para ese cambio repentino, algunas técnicas y otras más personales, pero todas hablan de una evolución en la responsabilidad, mentalización y compromiso de la estrella del Barça. Los buenos resultados frente a Uruguay y Chile, rumbo al Mundial de Brasil 2014, han certificado la madurez de Leo que, a los 25 años, vive su mejor momento como un líder dentro y fuera del campo.

Ya no hay crítica alguna hacia el juego de Messi, ni al individualismo o la falta de carácter que le reprochaba cierta prensa de su país ante la irregularidad de algunos partidos con Argentina. Ahora tiene lo que quería, un ambiente de armonía y unanimidad a su alrededor. Si en Guardiola y Vilanova encontró los técnicos perfectos para su eclosión en el Barça, en la figura de Alejandro Sabella en el banquillo de Argentina está teniendo la ayuda que necesitaba para consagrarse en la selección. Juntos llevan 14 partidos, en los que Messi ha marcado 14 goles, pero lo mejor no es su efectividad, sino el liderazgo que ha asumido como capitán y referencia de la ‘albiceleste’

La transformación es producto de la libertad y confianza que le ha dado Sabella en un ataque de ensueño que forma junto a Agüero, Higuain y Di María. Argentina ha sabido crear el sistema (un ofensivo 4-3-3), el ambiente y las estructuras para arroparle y que se sienta a gusto. No lo supieron hacer antes Pekerman, Basile, Maradona ni Batista, con los que disputó Messi 70 partidos y sólo marcó 17 goles. El cambio espectacular de la estrella del Barça ha tenido que ver con el nuevo y sencillo método de Sabella, consecuente en no poner trabas a su talento y en la habilidad para la motivación: “Cuando vos tenés uno como Messi, hay que tenerlo contento. Eso le compete al cuerpo técnico y a los compañeros. Es una tarea grupal”.


A punto de ser padre por primera vez, Messi aparece más abierto, tranquilo y relajado por la estabilidad de su vida personal, junto a su compañera Antonella Rocuzzo. Ha superado el negativo aislamiento de su entorno, ha tomado el control de algunos asuntos personales y aceptado todas las responsabilidades a que le obligan estar en la cúspide del deporte. Son los signos de la madurez de Messi, que también confirman su espectacular rendimiento durante todo el 2012. Camino de su cuarto Balón de Oro y de superar el palmarés de otros mitos para ser el mejor de la historia, lo mejor de Messi es su inextinguible ambición.

Publicado en www.diariogol.com

domingo, 16 de septiembre de 2012

Tito, a su aire


En un campo tradicionalmente difícil para el Barça, donde acababa de tropezar el Real Madrid, Tito Vilanova se decidió a dar un golpe de mando, una demostración de plena autoridad. La personalidad de los entrenadores se mide por sus decisiones en momentos de tensión, y la valentía de Tito en el partido de Getafe, al decidir dejar de inicio en el banquillo a Messi y Alves, habla  muy bien de la seguridad del técnico. Tras la semana de compromisos internacionales y en un día donde por lesión no podía contar con Iniesta, Alexis y Alba, el nuevo entrenador del Barça quiso lanzar un mensaje explícito ante quienes dudan aún de su capacidad.  Desoyendo recelos y críticas, Tito va su aire, ejecuta sus alineaiones sin condicionarse por el qué dirán, mueve a sus hombres con habilidad y trata de huir del perenne recuerdo de Guardiola.

Y, de momento, todo le sale bien. Cesc hizo de Messi y el ‘4’ volvió a reencontrarse con su mejor nivel, punzante en sus asistencias y su privilegiada visión de juego. Montoya sustituyó a Alves y acreditó con su confianza que está preparado para cualquier partido. Y Thiago, tras una larga ausencia, reemplazó a Iniesta con otra exhibición de técnica y saber estar en el campo. Pese a las ausencias y con un equipo titular formado por 10 jugadores de la cantera, más Adriano, Vilanova logró esta vez reafirmar la identidad del Barça y garantizar que la continuidad del método y el modelo están preservadas. El triunfo y la goleada, engrandecidos con la participación después de Messi y Villa, han reforzado a Vilanova desde todos los puntos de vista. También en el de la gestión, por cómo supo convencer a Messi de que, esta vez, su presencia era mejor en la segunda mitad, parar romper el partido.


Después de un año sin perderse un minuto, desde que Guardiola optara por sentarle en Anoeta tras una jornada de selecciones, Messi aceptó el descanso. Alegre y  motivado, ‘La Pulga’ destrozó el partido en la segunda mitad, pero el Barça  ya ganaba 0-1 y se había mostrado muy seguro en el campo.  Nada más saltar al césped, el argentino provocó primero una tarjeta, pudo forzar un penalti de Torres, que se tragó el pésimo árbitro Teixeira Vitienes --¿es un aviso de lo que le espera al Barça este año?—y, más tarde, transformó –esta vez sin dudas—una clara pena máxima sobre Pedro. Luego empujó fácilmente a la red una asistencia del lateral Montoya. Marcar y decidir saliendo de suplente es otra de las virtudes del argentino, aunque hacía tres años que no sucedía fuera del Camp Nou, precisamente, en Getafe. Lleva 8 goles esta temporada,  6 en la Liga. Y suma ya 61 en todo el 2012, uno más que los que marcó en el espectacular 2010.

A Messi se le ve alegre y distendido, a punto de estrenar paternidad, libre para acometer nuevos desafíos y ese es el mejor síntoma para el Barça. Un gran contraste con la tristeza y los problemas de Ronaldo en el Madrid., cuya derrota en Sevilla, con fallos de concentración y mentalidad para sufrir, le deja ya a ocho puntos de los azulgranas. La unión de Tito con sus jugadores está fortaleciendo al Barça, mientras su rival, pese al triunfo en la Supercopa, sigue atascado en las punzantes críticas de Mourinho a sus futbolistas y sin ningún ademán de autocrítica.

domingo, 19 de agosto de 2012

La normalidad de Vilanova


Si el barómetro de un líder es la autoconfianza, el Barcelona ha acertado con Tito Vilanova. Todas sus apariciones, desde que el club decidiera apostar por él como sucesor de Guardiola,  han ido encaminadas a demostrar que está seguro y preparado para el reto. Tito Vilanova representa la normalidad, la continuidad del método y el estilo con los que el Barça se ha ganado el reconocimiento de toda su afición. Los cimientos, por tanto, son seguros.  Y los refuerzan los conocimientos técnicos del nuevo entrenador, como ha demostrado la elección del camerunés Song, un excelente mediocentro, muy acreditado en la Liga inglesa, para ocupar la baja de Keita. El nuevo proyecto, con Messi siempre como referente, arranca, por tanto, desde la seguridad, la autoconvicción y la esperanza de que Vilanova sabrá encontrar el camino para nuevos éxitos.


 Todo lo que se sabe y conoce de Tito apunta a la sobriedad y la discreción. No esperemos ver declaraciones grandilocuentes, posiciones intencionadas de protagonismo o pronunciamientos que no sean deportivos, como sí hiciera Guardiola durante su etapa de cuatro años. Sabedor de sus limitaciones, Vilanova ha querido huir de las comparaciones para sólo garantizar trabajo y profesionalidad, además de un conocimiento de la plantilla que sólo puede ser positivo. Ya ha anunciado que sus ruedas de prensa serán mucho menos mediáticas, para disgusto del presidente Rosell, que a partir de ahora no podrá agazaparse –como premeditamente tantas veces ha hecho-- detrás del entrenador en las cuestiones relevantes que exijan un pronunciamiento claro del club.

A los conocimientos de Vilanova le acompañan la motivación de los jugadores, el aspecto que puede ser más determinante para  que no se tuerza el inicio de temporada. En estos comienzos de nueva etapa, el Barça necesita, sobre todo, buenos resultados, por encima del buen juego. Sólo si Messi y compañía muestran una firme unidad con el técnico, se logrará el punto de equilibrio imprescindible para la calma social y para que la temporada del Barça pueda traer más éxitos y títulos. 

miércoles, 25 de abril de 2012

No basta con Cuenca y Tello


El deporte siempre tiene dos caras y el Barça ganador de Guardiola también las está descubriendo ahora con dolor. Lo ha hecho en un momento de euforia colectivo, de absoluta implicación entre afición, técnico y jugadores, y por eso la derrota frente al Real Madrid, en la Liga, y la eliminación en la Champions ante el Chelsea están siendo un golpe durísimo. La confianza de este Barça en sus posibilidades era absoluta, empujaba el entorno, y desde el optimismo ambiental se reforzaba la fe de los futbolistas. Pocos esperaban perder los dos títulos de golpe, y menos con la suerte tan en contra.  Por eso, cuando esta vez ha salido cruz en el vuelo de la disputa deportiva, está costando mucho más asimilar el varapalo.

Una derrota puede ser inmerecida, pero casi nunca es injusta. La balanza se decanta hacia el que ha sabido jugar de manera más inteligente  el que ha dominado mejor  la tensión y los nervios, o ha jugado sus armas con más eficacia y astucia. Eso hicieron el Madrid y el Chelsea en el Camp Nou, aunque el juego preciosista de los azulgranas, siempre valientes y ofensivos, hiciera pensar que eran más merecedores de la victoria. Cuando en el deporte fallas y perdonas en los momentos en que eres superior, el destino es implacable y te castiga con la derrota. El Barça lo ha vivido en esta eliminatoria de Champions, sin ser capaz de imponer su abrumadora superioridad en el campo. Fue mejor en Londres y fue mejor en el Camp Nou, pero no fue ni más listo, ni más certero que su rival. Y por eso cayó.

También hay errores de gestión que han influido en los dos malos resultados del Barça. Se ha visto muy claro que la eficacia e inspiración del equipo ha ido a menos, y que hay pocas respuestas y soluciones cuando los goles de Messi no llegan. Las lesiones de Villa y Affelay son un atenuante, pero no lo explican todo. Guardiola, que no ha acabado de exprimir las incorporaciones de Cesc y Alexis con acierto, decidió jugar al todo o nada, cuando decidió apostar por los jugadores del B y renunciar a más fichajes.  No contó con el factor de la experiencia, ni valoró la falta de una estrategia alternativa capaz de responder a los equipos que, como el Chelsea, han estudiado detenidamenlte el juego del campeón.

 Cuando Guardiola buscó soluciones de emergencia al atasco ofensivo frente a los ingleses, se encontró desarmado. Fiado a las genialidades de Messi y a los regates de Iniesta, el Barça no supo imponer su superioridad anímica y numérica con otras variantes ofensivas.  No le bastó con Cuenca y Tello para combatir la experiencia y profesionalidad del Chelsea. No hubo disparos desde la segunda línea que provocaran rechaces, ni contó con la astucia de un delantero puro para rematar los numerosos centros al área de los ‘blues’.  Las decisiones tácticas y técnicas tienen siempre sus consecuencias, y así ha sido también esta vez. Y el castigo de la eliminación ha penalizado al Barça por prescindir y no tener un plan B

sábado, 21 de abril de 2012

Cesc y las primeras dudas de Guardiola


Por primera vez el Barça de Guardiola ha encadenado dos derrotas consecutivas y, por primera vez, la frustrante victoria del Madrid en el Camp Nou ha ido acompañada de la sensación de que Guardiola también se equivocó esta vez.  En la táctica y en la selección de los jugadores para buscar los puntos débiles del Madrid, que supo sorprender a los azulgranas agarrado sólo a una buena defensa y un contragolpe certero. Con sus marcajes y la reducción de espacios, Mourinho agudizó, más que nunca, la ‘Messidependencia’ que sufre el Barça (41 goles)  y que se está notando en los momentos clave de la temporada. El segundo jugador con más acierto en el remate es Cesc Fábregas (15), y ayer Guardiola optó por dejarle en el banquillo. Mal síntoma que un jugador fichado para ser decisivo quedara relegado a la suplencia el día más necesario, en el que te juegas la Liga.

Lo que pasa con Cesc sólo lo sabe Guardiola, pero es un negro indicativo que el entrenador decidiera prescindir del jugador que más y mejor entendimiento tiene con Messi. De esa buena sintonía salieron los mejores partidos del Barça en esta temporada. Es una realidad que Cesc ha ido bajando su rendimiento en la misma medida que el entrenador ha ido cambiando su posición permanentemente. Unas veces le ha alineado como falso delantero y en otras ha preferido ajustar el dinamismo del centrocampista al juego de posición como interior, que incomoda más a Cesc y con el que se pierde su efectividad como llegador desde la segunda línea.  En Londres, Cesc no estuvo acertado y falló dos remates de gol, pero fue el mejor jugador en asistir a los delanteros cuando el equipo buscaba espacios por donde profundizar. Frente al Madrid se requería justo eso: clarividencia, intuición, verticalidad, asociación, remate, todo lo que no tuvo el equipo y podía ofrecer Cesc, que sólo saltó al campo faltando diez minutos.

La derrota frente al Madrid deja ahora una doble herida. Por un lado, tira por la borda el esfuerzo de toda la temporada en la Liga, y abre dudas, hasta ahora desconocidas, sobre el potencial del equipo cuando Messi no está y sobre las hasta ahora incuestionables decisiones de Guardiola.  Los tristes rostros de Cesc y Piqué –otro damnificado de los cambios, apartado en los dos últimos partidos, cuando empezaba a coger la forma de nuevo— reflejaron ayer la imagen de desconcierto e inesperada impotencia del Barça que, cuando no marca Messi, no encuentra respuestas en el campo.

miércoles, 7 de marzo de 2012

Messi  compite contra sí mismo


¿Se cansará de desafiarse algún día Leo Messi?  Todo el mundo del fútbol, rendido al talento del argentino, se formula una pregunta que, hoy por hoy, continúa sin respuesta. Messi sigue pulverizando todos los récords y el Barça embelesando a la afición con un fútbol arrollador. Sus cinco goles frente al Bayer Leverkusen han vuelto a ser una llamada de atención para el reconocimiento de un jugador incomparable, un talento natural capaz de hacer con sencillez lo más difícil e imposible y que ahora, pese a no cansarse de ganar títulos, compite sólo contra sí mismo para poner los límites de lo que es capaz sobre un césped.

Sin perseverancia, esfuerzo constante y compromiso, Leo Messi no sería el prodigio de futbolista que es, consagrado en el Barça como el mejor del mundo. Partido a partido sigue desatando su  especial alma competitiva, que  no han tenido antes todos los más grandes. Ninguna de las grandes estrellas del fútbol ha tenido el afán de superación ni la ambición que sigue exhibiendo  ‘la Pulga’, empeñado en batir todos los registros como azulgrana. Al ver jugar a Messi se ve que no se cansa de disfrutar y de superarse para erigirse en el artífice de muchos de los grandes triunfos del Barça. Frente al Bayer ha vuelto a exprimir, de nuevo, esa velocidad mental, física y técnica con que destroza a las defensas, y las ridiculiza. Y con él, el Barça ha logrado un sensacional golpe de efecto en la Champions: entra por quinto año consecutivo en los cuartos de final.
 .
Es el reconocimiento a un estilo de juego atacante y a una plantilla vertebrada en torno a Messi, que lidera con un singular antidivismo. El argentino sigue asombrando por su sencillez y por la forma humilde con la que digiere todos sus récords. Con sus cinco goles al Bayer, Messi suma 148 goles en tres temporadas con Guardiola y lleva 49 goles en la Champions, igualado ya a Di Stefano, pero la ambición de Messi, como recalca su entrenador, no tiene límites. Si la verdadera medida del liderazgo es la influencia, Messi ha sabido mantener la constancia, estimular sus propios retos y seguir siendo una amenaza permanente por su inconformismo, convirtiéndose en un referente de superación pese a haberlo ya ganado todo. Otro en su situación podría vivir de los tres Balónes de Oro, pero Leo ha encontrado la motivación en superarse a sí mismo, buscando sus retos al servicio del grupo que le mima y protege.

 Aunque asombre de Messi su velocidad mental, física y técnica, lo que le convierte en un futbolista demoledor en el campo es ahora un físico privilegiado y, sobre todo, su motivación insaciable. Agarrado a ella, hace cosas que nadie ha hecho nunca, embellece el juego, crea espectáculo y genera pasión. Explotar su prodigioso talento es otro de los privilegios del Barça de Guardiola para agrandar el mayor ciclo de éxitos de toda su historia.




lunes, 7 de noviembre de 2011

Empate en valentía

Sobre la lluvia y la vibrante igualdad de un partido jugado con ambición y sin miedo, el Athletic encontró el camino para frenar al Barça, que no encontró ni la fluidez ni la eficacia de otros partidos. Fue un partido de fuerza y pizarra, de coraje y equlibrio, que exigió un gran desgaste físico de los jugadores y que derivó hacia un reparto de puntos nada injusto.

 En San Mamés no fue la noche más inspirada del Barça, incomodado por la presión del Athletic, pero supo salvar el resultado con la misma lucha incesante que había exhibido antes su rival. Tras una racha de nueves partidos sin perder,  las estrategias de Marcelo Bielsa han reforzado la moral de los bilbaínos, que tienen en su juventud (alineó a 7 jugadores por debajo de los 23 años) un aval de futuro.Lo exhibió claramente ayer, agarrado a esa combinación de coraje y toque que gusta en San Mamés, y ante la que el Barça no encontró respuestas ni agujeros, salvo el gran gol de Cesc y el oportunismo final de Messi.  Bielsa quiere fútbol  elaborado para unir a la presión y a la intensidad del Athletic de siempre, y con ese estilo agresivo, que desató ante el Barça, supo amedrentar a los azulgranas, a los que sólo en el límite volvió a salvar Messi.  El partido fue trepidante, igualado e intenso, y el empate final premió a todos por la misma valentía y atrevimiento por salir a ganar.

Publicado en Diario Público    07-11-2011

domingo, 30 de octubre de 2011

No hay que enfadar a Leo

Tiene razón Guardiola en que las crisis anímicas de Leo Messi son imaginarias, y que solo están en los medios de comunicación. No hay ningún jugador que le supere en constancia y ambición, y es peligroso cargar las tintas sobre sus más flojas actuaciones, como la de Granada, donde estuvo por debajo de lo habitual, ya que se corre el riesgo de quedar luego en ridículo con los argumentos. El talento superdotado de Messi está tan fuera de duda que ni siquiera hacen falta partidos como el de ayer para reforzarlo.  Juega a una velocidad mayor y  está un peldaño por encima de los demás. Cuando se le cuestiona con especulaciones sobre su estado de ánimo, responde con sencillez y se inventa jugadas que a otros jugadores les son imposible. Ayer marcó tres goles en 29 minutos, con una asombrosa eficacia, y puso en rojo las premonitorias palabras de Cesc: “Si Leo está mal, cómo estarán los demás”.

Messi predispuso nuevamente al Camp Nou a hacer la ola, en un partido tan plácido que hizo olvidar los experimentos de la alineación, con Iniesta, Puyol, Piqué y Cesc en el banquillo, y Xavi descansando en la grada.  Cuesta ver a un equipo exprimir tanto la plantilla y la polivalencia sin que se note en los resultados, y parece ahora mismo la máxima de Guardiola para afrontar una temporada muy exigente en las tres competicones.El lujo del partido fue ver a Cuenca --con gol incluido--, y Deulofeu –con solo 17 años--lucir con naturalidad en el primer equipo. Son dos jóvenes que aún no son titulares en el B, pero son ambos extremos que abren el campo, que encaran el regate sin miedo. Escasean jugadores de ese corte, ideales para romper las defensas cerradas y el Barça los tiene en estos dos valores a los que Guardiola va a dar mucho juego.

Publicado en Diario Público    30-10-2011

viernes, 26 de agosto de 2011

Messi potencia a Cesc

Más musculado, con la mirada fiera y la ambición regenerada,, Leo Messi irrumpe, en la nueva temporada, renovado y feliz.  Nadie puede con él.  Fue el jugador decisivo para tumbar el Madrid en la Supercopa española, y lo volvió a ser en Mónaco, donde, además de ser elegido mejor jugador europeo del 2010, demostró, en el mejor escenario posible, que no está cansado de ganar. Contrariamente a lo que ha ocurrido con otras estrellas, la ilusión de Messi no decrece,  pese a los elogios y los premios. Tiene, además, este año nuevos estímulos. El mejor es la llegada de un viejo amigo, Cesc Fábregas, con quien jugó de cadete y se entiende en el campo casi con los ojos cerrados.

Un pícaro regate, con un amago con la izquierda, le sirvió a Messi para aprovechar un regalo defensivo del Oporto. Una combinación con Cesc, el nuevo fichaje, exprimiendo los 10 minutos que jugó, sentenciò la final con otro título. El gol del ídolo y su gran asociación con Cesc subsanaron un mal partido en defensa de los azulgranas. La apuesta de Guardiola por Abidal y Mascherano como centrales, junto a Keita como mediocentro, en lugar de Busquets, dejó ver graves problemas en la salida del balón.  No es fácil ser central del Barça, y lo han demostrado los fallidos fichajes de Cáceres y Tchigrinski, de ahí que el técnico se ha decidido por el oficio.  Con los recursos de la experiencia, trató de corregir el Barça la incómoda presión del Oporto, que supo hacer bien el achique de espacios y hasta provocar un penalti de Abidal, que el árbitro no quiso ver.  Al Oporto, que supo asfixiar las ideas del Barça, solo le faltó frenar el talento de Messi  y  las ganas de agradar de un gran fichaje que dará que hablar.

Publicado en Diario Público 27-08-2011

viernes, 19 de agosto de 2011

Messi enrabieta al Madrid

Vibrante partido vivió el Camp Nou, con otra monumental exhibición de Leo Messi. Si el Real Madrid acabó doblando la rodilla en la Supercopa, pese a mostrar esta vez atrevimiento y ambición, fue por la magia del argentino. Con una semana de entrenamiento, Messi demostró que se basta para exprimir su instinto genial, que le hace generar la jugada imposible de defender. Agarrado a él, desesperó y enrabietó al Madrid, marcó un gol y fabricó otro para Iniesta. Fue la calidad de Messi la que frenó al Madrid en el Bernabéu y la que también le derrumbó ayer, cuando el desenlace y la tendencia del juego le daban opciones de ganar.
V
El Barça explotó muy bien lo que sabe hacer a ciegas. Posesión, aceleración y generación de espacios, en el manual de defenderse con la pelota. Así trató de romper la fuerte presión del Madrid, y disimuló con la creatividad su aún deficiente preparación. Cuando fue superado en el campo, esperó pacientemente los destellos de su estrella, pero antes necesitó la ayuda de un Valdés prodigioso, que volvió a sostener al equipo cuando más lo necesitó. En el juego, lleno de alternativas y muchas disputas individuales, el Madrid marcó buena nota, pero se volvió a ensuciar en las malas artes. Especialmente en dos entradas de Marcelo y Pepe a Messi, que dibujaron la impotencia y desesperación blancas. Y el sucio colofón de Mourinho --tras otra agresión de Marcelo a Cesc-- al intentar poner el dedo en el ojo al segundo entrenador blaugrana, 'Tito' Vilanova. Fue, de nuevo, no saber perder. Mourinho ya ha descubierto cómo jugarle al Barça para contenerle, pero sigue sin encontrar, pese a la dureza reiterada de sus defensas, cómo parar a Messi. Mourinho sigue siendo, además, muy mal perdedor.  

La Supercopa deja al Madrid en crecimiento, pero con una agresividad y obsesión con el Barça preocupantes, y al equipo de Guardiola preservando sus fortalezas. Para no hacerse previsible, serán valiosos los refuerzos de Cesc y Alexis. El catalán hará crecer la creatividad, porque domina el pase igual que el desmarque, la búsqueda del espacio y el remate. En el chileno sobresalen el carácter agresivo y la versatilidad. Son dos aciertos de Guardiola para enriquecer el ataque junto a un Messi que, como se volvió a ver, sigue resultando desequilibrante.

Publicado en Diario Público 18-08-2011